Audrey Hepburn, un ejemplo de estilo y personalidad.

Bella, humilde, sofisticada, frágil, talentosa, bondadosa, enamoradiza… Audrey Kathleen Ruston, más conocida como Audrey Hepburn, era todo eso y mucho más, a parte del icono cinematográfico en el que se convirtió en la época dorada de Hollywood. ¿Pero qué sabéis de esta bellísima persona antes de que entrara a formar parte de la industria del cine? ¿Qué tal si hablamos sólo un poquito de su infancia y juventud? Os prometo que tras un breve resumen de sus primeros años de vida hablaremos de esta figura que tras veinticuatro años de su muerte sigue conquistando corazones.

Audrey Hepburn, la sencillez y la elegancia personificada. Siempre supo complementar a la perfección sus outfits con los accesorios. En este por ejemplo, los pendientes pequeños aportan aún más sofisticación.

Imagen: pinterest

Audrey Kathleen Ruston, más conocida como Audrey Hepburn, nació en Bélgica un cuatro de mayo de 1929, su vida nunca fue fácil, ni siquiera cuando se convirtió en esa grandísima actriz que todos recordamos.
Su padre, el británico Joseph Victor Anthony Ruston,  la abandonó cuando tan sólo tenía cinco años, una acción que la marcó para siempre. En su niñez Audrey Hepburn sufrió la Segunda Guerra Mundial, su madre (una aristócrata holandesa) la llamaba  Edda Van Heemstra (como ella)  y la obligaba a hablar holandés para que pasara desapercibida por las tropas alemanas y no se dieran cuenta de los orígenes británicos de la actriz. En 1991 Audrey hablo sobre ello y dijo: «Tengo recuerdos. Recuerdo estar en la estación de tren viendo como se llevaban a los judíos, y recuerdo en particular a un niño con sus padres, muy pálido, muy rubio, usando un abrigo que le quedaba muy grande, entrando en el tren. Yo era una niña observando a un niño». Audrey Hepburn tenía diez años cuando la guerra comenzó y quince cuando se puso fin a ella. Un experiencia traumática que la acompañaría toda su vida.

La queridísima actriz llegó a la actuación al seguir el consejo de su profesora/mentora de ballet, en un principio su gran sueño era convertirse en bailarina de ballet profesional, así que cuando terminó la guerra comenzó a dar clases, pero las penurias por las que había pasado durante el periodo de la segunda guerra mundial, habían afectado a su constitución y su profesora no creyó que lo consiguiera.

A partir de ahí creo que tod@s sabemos lo que pasó. Obtuvo pequeños papeles, y algún que otro “role” principal sin éxito hasta que finalmente interpretó a  la princesa Ana en Vacaciones en Roma, personaje con el que consiguió su primer Oscar y al que le siguieron otros premios importantes, así como películas tan míticas como Desayuno con diamantes.

Escena de Audrey Hepburn en Desayuno con diamantes, una imagen entrañable con esa toalla enrollada en el pelo y cantando Moon River.

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Empezaba entonces un leyenda tanto dentro como fuera de la pantalla, que a día de hoy se mantiene. El estilo de Audrey Hepburn es copiado por millones de mujeres en todo el mundo, el 90% de ellas sueñas con tener su elegancia, su porte, su etérea belleza y con tener la mitad de personalidad que tenía ella.
Nunca fue una mujer que presumiera de su estatus como estrella de Hollywood, sino todo lo contrario, tod@ aquel/lla que la conoció estuvo encantad@ de haber formado parte de su vida. Era una persona cercana, solidaria, muy amiga de sus amig@s. Robert Wagner, con el que actuó en Pluma Blanca, fue uno de sus pocos buenos amigos en Hollywood y dijo lo siguiente sobre ella; ‘’Cuando entraba en el estudio era evidente que todos, desde el portero, pasando por los electricistas y las costureras… todos la adoraban y la querían tal como era, porque se paraba a charlar con todos y se preocupaba por ellos. Para mí trabajar con ella fue la guinda del pastel’’. El también actor Gregory Peck, dijo lo siguiente sobre su amiga; ’Audrey fue una actriz inteligente y con talento, una amiga encantadora y sensible, una de las personas que más he querido en mi vida. ‘’

Audrey Hepburn y Gregory Peck jugando a las cartas en uno de los descansos del rodaje de la película Vacaciones en Roma.

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Nadie ha sabido llevar los diseños de Givenchy con tanta personalidad y elegancia como ella. Icono en el cine y en la moda, esta actriz fue una visionaria en tendencias de moda, con la ayuda de su buen amigo el diseñador Hubert Givenchy; ‘’Cuando Audrey intervenía, su aportación siempre era inteligente, procuraba dar a su papel más imaginación. Por eso, en cada película siempre estaban presentes sus ideas y emociones, era una actriz muy completa, podría intervenir en tragedias como Historia de una monja, interpretar a Shakespeare, o cantar en una comedia musical…” Así la describía el famoso diseñador.

Su sencillez a la hora de vestir, ha dejado un legado en moda que en la actualidad sigue siendo tendencia; vestidos negros y entallados, suéteres de cuello alto, faldas lápiz, pendientes delicados, guantes largos y zapatos estilo bailarina son algunas de esas prendas. Sin olvidarnos de los accesorios, la seña de identidad de esta bella actriz; las gafas de sol, los sombreros, e incluso me atrevería a decir los pendientes de aro.

En Casilda Finat MC puedes encontrar los pendientes de aro y las gafas de sol que ves en la imagen de arriba, inspírate con la ayuda de esta musa con estilo propio.

¡¿Quién no la recuerda en la mítica escena de Desayuno con Diamantes?! Parada frente al escaparate de Tiffany’s, con su collar de perlas y sus gafas de sol oscuras.